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Rafael Humberto Guerrero Jaimes Rafael Humberto Guerrero Jaimes Cortesía para www.asiescucuta.com

Delio "Maravilla" Gamboa

Por: Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado

Corría el año de 1962, en una tarde de domingo soleado en Santafé de Bogotá, los rolos de todos los niveles sociales acudían masivamente por las calles 45 y 57 hacia el coloso deportivo: el estadio Nemesio Camacho del Campín. Todos los hinchas azules y rojos, los fanáticos embajadores y cardenales, en paz, con orden, con algunas “pullas picante” de buen humor bogotano: “…Ala, los cardenales, no alcanzan a sacristanes” y la respuesta no se hacía esperar: “…Mi rey, los millonarios no tienen pal Directo Caracas…”.

Así llenan el Campin, cada “oveja con su pareja”, con camaradería, en familia, con alegría y buen humor. Todo un vario pinto de colores, con especial énfasis en las chaquetas y gorros rojos y azules. Algunos llevan “botas pamplonesas”, con refajo: manzanilla y aguardiente, otros en “paseos de ollas”: gallina y papas chorreadas.

En ese ambiente de alegría y expectativa salen los equipos; se canta el himno nacional y luego los gritos: “Santafé, Santafé, Santafé…” y “Millos, Millos…Millonarios”. Allí, entre los espectadores miles de radios Phillips; unos escuchan a Todelar, a Carlos Arturo Rueda C., aquel de “Bola rodando y Carlos Arturo Rueda C narrando…”; otros atienden la narración de radio Nueva Granada, con ese maravilloso locutor y comentarista don Gabriel Muñoz López. Escuchemos un retazó:

“…Millonarios de la capital de la República con: Centurión; Boya, Gallegas y Vulcano; Jamardo y el “Pibe” Díaz; Larraz, Arango, Mario Klinger, Delio Gamboa y Rubén Pizarro. “Santafecito lindo del alma mía” con: Bevilaqua; Rodríguez, Milne y Aponte; Silva y Tovar; Campana, Resnik, Panzuto, Perazo y el “Zipa” González”, y continúan los vítores: “Santa, Santa, Santafé” y “Millos, Millos, vamos Millos”. Se inicia el partido, con la autoridad del “Chato” Velázquez”

“…No cabe una aguja en el Nemesio Camacho del Campin, porqué hoy fanáticos de todo el país, juega Delio “Maravilla” Gamboa…Y centra de nuevo Rubén Pizarro, se levanta Delio Gamboa y Goooooollllll, Goooooollllll de Millonarios…Goooooollllll de Delio “Maravilla” Gamboa, formidable cabezazo, en una acción notabilísima, que deja sin chance al gran arquero Bevilaqua”-Y continua emocionado Gabriel Muñoz López- “…Que bien juega “Maravilla” Gamboa, en el Campín , fanáticos…Deberían hacerle un monumento a Delio Gamboa, en el Campín, fanáticos…”.

Delio “Maravilla” Gamboa llenaba “El sucio, feo y destartalado estadio del Campin” hasta las banderas. El moreno espigado de Buenaventura jugó con Millonarios y también con la roja y blanca camiseta del Santafé.  Jugó en el futbol argentino y en el futbol mejicano y fue allí también ídolo de multitudes.

Bien, lo recuerdo. Lo vi, muy niño, en el General Santander, jugando contra el “Doblemente Glorioso” a mediados de los años sesenta. A la frontera, casi nunca iba, por temor a un “leñazo” de Cleto Castillo, un “pata brava” uruguayo, que hacia respetar sus predios.

Alto, muy alto, debía medir casi 1.90 m, muy delgado, moreno, de cara alargada y facciones finas, con largas piernas. Famoso por sus grandes zancadas y por deslizarse en el césped, para tocar y meter balones imposibles. Famoso también por su capacidad para el cabezazo. Se levantaba, como un “caza aviones” y por encima de todos el cabezazo al piso, al mejor estilo de nuestro Yerri Mina. Pero, Delio Gamboa se destacaba aun más como persona humana, por su decencia y señorío, por su amabilidad y don de gentes. Ídolo y emulo de toda su generación. Triunfo como deportista y como persona. Integro nuestra primera selección en 1962, en el mundial de Chile de 1962.

Ayer, agosto 23 de 2018, partió Delio “Maravilla” Gamboa al Oriente Eterno, en la certeza, que se vestirá DE gala con la “Selección Celeste”. Buen y Maravilloso viaje “Señor Maravilla”.

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