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Más muertos para Medellín

Saturday, 06 July 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

La cifra de muertos de Medellín en el 2019 asciende a 200 personas. El caos en materia de seguridad es enorme, y los bandidos hacen y deshacen como Pedro por su casa. Sin límites ni control incrementan las plazas de vicio, las extorsiones al comercio, el microtráfico y los desplazamientos forzados.

Recientemente, en ataques criminales, asesinaron en Villa Hermosa a un hombre y a otros dos en Castilla los dejaron gravemente heridos. Sin más ni más, le están voleando a todo mundo, hasta por mera sospecha. Los ciudadanos de bien tienen miedo, y no salen de sus casas en las comunas de la periferia. El sentir popular reclama apoyo, protección y presencia institucional por parte de la fuerza pública.

Los líderes comunales están asustados, y sus familias también. Hace unos días este suscrito dialogó con líderes barriales y muchos consideran apropiado retirarse de sus laborales comunitarias, pues los están amenazando sin que nadie haga ni diga nada. La desolación los invade en lo absoluto. ¿Por qué los ignoran?

Como si fuera poco, los ‘pillos’ continúan haciendo de las suyas, sin que haya quien les ponga límite. Y así se apropian de las cuadras, de las calles y del vecindario. Entretanto, algunos piensan que todo marcha bien. ¡Vaya ridiculez!

Los jóvenes no cuentan con oportunidades de cambio, toda vez que parte importante de ellos se encuentran desempleados mientras las neveras de sus viviendas permanecen vacías. El hambre es cruel, las facturas no dan espera y la situación los lleva al abismo. Ahora bien, con dicha realidad: ¿Cómo no van a convertirse en caldo de cultivo para delinquir? Sin educación, deporte, recreación, arte, cultura, y, más grave aún, sin comida, ¿qué ser humano puede vivir en paz?

La descomposición social en la ciudad ha hecho metástasis y todo tiende a empeorar si las administraciones no le garantizan absoluta prioridad a la problemática ciudadana. En Medellín abunda el talento, la innovación y las nuevas ideas, pero de nada nos sirve andar haciendo eco de ello, si en nuestros barrios populares las personas se siguen matando. La brecha social es enorme, porque una es la Medellín del Poblado- Laureles y otra la de la Belencito Corazón, Santo Domingo y San Javier. ¿Seguiremos indiferentes ante la realidad?

Caminar las calles de Medellín, recorrer sus barrios, y conocer su gente es, de lejos, una de las mejores actividades que puede hacer alguien en la vida, dado que, es factible encontrar un universo de historias que vale la pena conocer. Pero lo antecedente nos exige inquietarnos sobre el problema que padecen y sienten las personas maginadas de la ciudad. Nos duele una Medellín que todos los días pone más y más muertos. ¿Hasta cuándo?

@JuanDaEscobarC.

¡Los parques no son para fumar marihuana!

Saturday, 15 June 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

La reciente decisión de la Corte Constitucional de tumbar los decretos que prohibían el consumo de licor y de sustancias alucinógenas en parques y sitios públicos, ha generado revuelo en la sociedad colombiana. Y no es para menos cuando observamos cada día a nuestros jóvenes perderse en las drogas y en el licor. Aunque más allá de todo esto, no deja de ser agradable tomarse de manera sana, con algunos amigos, unas cuantas cervezas en el parque poblado o en el parque del periodista. Empero, lo realmente nocivo es tener que soportar- por libre arbitrio, o mejor por capricho de la Corte Constitucional- a una caterva de marihuaneros trabándose en los parques delante de los niños que, comúnmente asisten a estos para su goce, disfrute y recreación. ¡Tiene que prevalecer el bienestar de la infancia sobre la vagancia de los marihuaneros!   

Y es que estamos convencidos de que el cuentecito del libre desarrollo de la personalidad no puede ser una camisa de fuerza para que un grupo minoritario de viciosos contamine el medio ambiente sano y la recreación de la primera infancia. El olor a bareta, en sí mismo, fastidia a quienes la consumen, ahora imagínense cómo será para nuestros niños y para aquellos que no la consumen. ¿Cómo les parece la decisión de la Corte? ¡Una completa monstruosidad!

Ahora bien, lo realmente crítico del asunto no es que algunas personas inhieran una cerveza en un parque, porque bien o mal, ello no afecta el transcurso corriente del espacio, en tanto sepan comportarse. Pero lo que sí produce absoluta estupefacción es que la Corte ignore la realidad de las familias colombianas que, con vehemencia reclaman espacios sanos para divertirse con sus pequeños hijos. Y es acá donde vale la pena preguntarnos: ¿Qué pensará la Corte Constitucional de la realidad que tendrá que soportar un padre y una madre al llevar a sus hijos a un parque recreativo en el que permanecen viciosos drogándose a su lado? ¿Será esto ejemplo para las nuevas generaciones? ¿Será justo que ello ocurra? ¿Libertad o más bien libertinaje alcahueta el de la Corte? Ahí se las dejo.

El problema mayúsculo de todo esto es que, infortunadamente, estamos padeciendo un activismo judicial desproporcionado en el que los jueces, según su propia cosmovisión, nos dicen qué está permitido o qué está prohibido, y esto sin lugar a dudas está generando una dictadura jurisdiccional espantosa, porque nuestros magistrados están legislando. Y lo anterior, es consecuencia directa del degradante sistema judicial colombiano. Por ello resulta positivo acudir a una Asamblea Constituyente para reformar el aparato jurisdiccional, dado que, hay decisiones que a todas luces son antidemocráticas. Y esta, no siendo menos, es una de ellas. Pareciere que la intención de los magistrados es joderles la vida a los colombianos de bien. ¡Vaya desgracia!

Conclusión: creemos que no es malo prohibirle a un ciudadano tomarse una cerveza en el parque poblado o en el parque del periodista. Contrario sensu, nos parece un total desacierto que les permitan trabarse y drogarse con sustancias alucinógenas en los espacios diseñados para nuestros niños. ¡Qué horror!

@JuanDaEscobarC

¡Llegó la hora de las nuevas generaciones!

Friday, 31 May 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

Al país lo han gobernado durante más de 50 años los dirigentes tradicionales de siempre. Y no se ha presentado un cambio efectivo por consecuencia de dicha realidad. A los políticos les quedó duro reinventarse, y aunque muchos han tratado de reencaucharse, la tarea no les ha sido fácil. La cosa es sencilla: quien es, no deja de ser. Es así como comprendemos que, en esta coyuntura los ciudadanos, cada vez más, están manifestando su animadversión e incredulidad frente a la clase política colombiana. A los politiqueros ya no les creen mucho y sus pretensiones día a día van cuesta abajo. Se les está acabando el reinado corrupto en el que se han enquistado, empero, ahora presenciamos a millones de colombianos altivos e indignados, diciéndoles a los de siempre: ¡No los queremos más! 

Para nuestro beneplácito, todas las generaciones, bien sean los jóvenes, los de segunda y los de tercera edad reclaman un nuevo aire en la política, es decir, nuevas caras, nuevas ideas, así como propuestas sanas y refrescantes que logren satisfacer sus necesidades. Ahora sí es verdad que, el constituyente primario se está encargando de implementar el anhelado cambio. Y en efecto, ello es lo que está ocurriendo con las elecciones regionales que se avecinan en este 2019.

Independiente del poder oscuro de las maquinarias y del dinero sucio que continúa comprando conciencias en las elecciones, encontramos a una gran proporción de jóvenes postulando sus nombres para aspirar a alcaldías, concejos municipales y asambleas departamentales, lo cual nos alegra sobremanera porque, allí está reflejada la legítima intención de arrebatarles el poder a quienes lo han mal- utilizado para su propio beneficio.  ¡El panorama es alentador!

Por lo antecedente consideramos un menester patriótico apoyar a esas juventudes decentes, que, además están desproveídas del poder de las grandes maquinarias y de las mega estructuras para hacerse al poder. Debemos valorar el sano ejercicio democrático de las nuevas caras, como, por ejemplo, emprender un proyecto político a una gobernación, alcaldía, asamblea o concejo invirtiendo recursos mínimos, dado que, se han propuesto derrotar el paradigma ordinario según el cual “para hacer política se debe contar con una fuerte chequera”. ¡Deplorable falacia!

Como bien decía el doctor Álvaro Gómez Hurtado: “Debemos volver a lo fundamental”. Tal cual, lo fundamental debe ser emprender un proyecto político sin tener que comprar voluntades y coaccionar a los electores. La competencia debe ser sobre lo superior y para ello es vital apoyar a quienes quieren cambiar los hilos de la patria, puesto que cuentan con la determinación para hacerlo.

¡Ha llegado la hora de las nuevas generaciones y de sus liderazgos!

@JuanDaEscobarC       

El Catatumbo si puede avanzar

Saturday, 25 May 2019 00:00 Written by

Por Rubén Zamora, columnista invitado.


No soy indiferente porque más me preocupa la necesidad colectiva que la posibilidad de crecer individualmente.

Este territorio se le conoce más por la guerra y la expansión cocalera que por las posibilidades de convertirlo en una oportunidad para el desarrollo regional. Que se haya incrementado la guerra y los cultivos de uso ilícito es precisamente por la falta de políticas públicas encaminadas al desarrollo social, al crecimiento económico, al fortalecimiento de los ecosistemas y a la conservación de la rica biodiversidad del territorio.
Ha faltado visión, dirigencia y responsabilidad. Y como se trata es de superar, la descripción del fenómeno no basta; hay que formular alternativas de modo que gradualmente vayamos avanzando hacia el desarrollo del territorio. Para despegar el esfuerzo, es necesaria la convergencia continuada de las expresiones sociales, gremiales y políticas dispuestas a ayudar a promover alternativas viables, sostenibles y sustentables.
Que esa convergencia se materialice también a nivel de los nuevos alcaldes y concejales para que, en sintonía con el gobierno regional, se trabaje con base a un plan estratégico para el desarrollo del territorio. No vamos a partir de cero, ya existen diagnósticos y propuestas bien fundamentadas y realistas de las organizaciones sociales, de modo que sí podemos dar pasos importantes.
El territorio necesita con urgencia la conectividad con los centros de mercado nacional e internacional. La infraestructura vial existente bloquea las posibilidades de crecimiento económico y para superar este fenómeno debemos abordar la gestión con toda la fuerza del territorio.
Es necesario explorar qué tenemos de producción campesina en el departamento y apostarle a proyectos de industria comunitaria o de asociatividad solidaria, cosa que vendamos la producción ya transformada y el valor agregado que actualmente lo capitaliza la especulación quede en el territorio como fuente de desarrollo.
Voy a citar un ejemplo ilustrativo, en 2018 este territorio contaba con 11 mil hectáreas cultivadas en cacao, con una producción de 1.750 toneladas por año. Y pese a que la tendencia del precio del cacao en el mercado internacional es a crecer, los productores están sujetos a las reglas especulativas de los monopolios comercializadores. Y veamos la tendencia del precio internacional, el 18 de febrero de este año estaba a 6.081 pesos kilo, y ya el 6 de mayo de este mismo año, el precio llegó a 6.453,50 pesos.
Si en esta región nos proponemos transformar la producción cacaotera para, al menos exportar el licor de cacao como lo hacen los cultivadores de Arauquita, que tienen el mercado asegurado en Italia, podríamos dar un salto de cantidad a calidad. Añádale que Norte de Santander tiene el privilegio de tener la mejor aroma de cacao en el mundo.
¿Qué costo podría tener la planta de transformación? Entre 700 y 900 millones de pesos. Esa inversión fácilmente la podrían asumir los municipios cacaoteros, la gobernación del departamento y la cooperación internacional. Igual experiencia es válida para el café, las frutas, cárnicos y otros productos de la economía campesina. No es la revolución agraria, pero podríamos superar taras que actualmente tiene el campo que impiden su desarrollo.
Es cuestión de construir, salir de la politiquería y pensar y planear con sentido de territorio, es tener visión y descubrir las potencialidades y aplicarlas para hacer crecer las fuerzas productivas y el desarrollo social.

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La zorra y las uvas: El daltonismo

Monday, 20 May 2019 00:00 Written by

Por: Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado

Fedro poeta y fabulista latino, escribió una maravillosa fábula: La Zorra y Las Uvas. Una raposa ante la imposibilidad de alcanzar un racimo de uvas maduras, renunció al intento con el falso argumento de las uvas verdes. “…probarlas me desdeño, pues voy viendo que están verdes y agrás no es mi comida”.

Don Grim, poeta y fabulista cucuteño, ahora en el Oriente Eterno, tocó en su momento el tema bajo un prisma diferente: “…No puedo en condición de fabulista pintarla en éste siglo conformista aceptando que es verde lo morado”. Y remata con su moraleja: “¿Por qué aceptar con cinismo que las uvas están verdes? Estás que las chupas y muerdes, pero te dio daltonismo el maldito conformismo”.

Maravilloso ejemplo ilustrativo, como pie de apoyo, para referirme al proceso de paz colombiano.

Es evidente que el país está polarizado, y de qué manera, en torno al camino para transitar hacia una paz sustentable. Unos, quienes siguen incondicionalmente al senador Uribe Vélez, simplemente ven “verde” el proceso de paz o lo rechazan sistemáticamente, en cualquiera de sus formas de aproximación al mismo, y desde luego se oponen radicalmente a la estructuración de una paz sostenible con un marco jurídico de una justicia especial para la paz (JEP). Grave asunto.

Un segundo sector del país, tal vez ...dos terceras partes del país continúan con el apoyo a los acuerdos de paz Santos-La Habana con todos los acuerdos programáticos de paz con la insurgencia.... colombiana para transitar un sedero de no retorno al anacrónico conflicto armado, que solo muerte, sangre y dolor ha generado a todos, sin distinción de raza, credo o nivel social.

Para “Los amigos de la paz” por la vía pacífica del dialogo, la paz está como la zorra de Don Grim: en pleno proceso de maduración y con algunos esfuerzos a pleno alcance. Ellos conservan la utopía de encontrar una Colombia grata y en paz y retroalimentan a diario su esperanza, en un mañana mejor, con algunos destellos de ilusión y de bienestar para las próximas generaciones.

Y eso es precisamente una paz sustentable: con armonía y equidad entre todas las variables del medio, con perdón y quiera Dios con olvido, aunque Kennedy manifestaba: “perdona a tus enemigos, pero no olvides sus nombres”. También una paz sostenible, contempla necesariamente el mejoramiento integral de calidad de vida, ahora y mañana, de la población más vulnerable del país, incluida claro está la reparación integral de todas las víctimas del conflicto armado. Y sin embargo…La paz está madura y no verde, ó ¿Será que nos dio daltonismo el maldito conformismo?.

Kuku-ta, la casa del duende

Saturday, 18 May 2019 00:00 Written by

Por Rafael Humberto Guerrero, columnista invitado

El primer nombre de San José de Cúcuta fue Kuku-ta, en honor a los indios que en la región residían, y significaba La Casa del Duende. La ciudad encerraba un toque mágico. Progresó muy rápido y ya en 1875 era una prospera urbe, con marcada influencia alemana e italiana, además de la propia raza mestiza de sus pobladores. Tenía bancos, su orquesta filarmónica, florecientes tiendas multitemáticas y un marcado comercio con Europa a través de la vía rio Zulia-rio Catatumbo-lago de Maracaibo y océano Atlántico. Es así como en el palacio de Buckingham se tomaba chocolate cucuteño. Años más tarde la propia reina de Victoria sería benefactora en la nueva Cúcuta. Pero algo salió mal. Muy mal. El 18 de mayo de 1875, la ciudad fue destruida por un pavoroso terremoto. Murieron la mitad de sus pobladores, seis mil habitantes. Sin embargo la ciudad fue reconstruida tres años más tarde.

Los bardos venezolanos con maravillosos cantos y poemas rindieron su tributo a la ciudad destruida. Uno de ellos Arístides Garbiras, expresó sus sentimientos en una maravillosa prosa “La Colombiana Encantada”. Y así cita:
“Pocas millas más allá de nuestra frontera occidental, Colombia la ilustrada, la prudente Colombia, nuestra hermana en las glorias y en el infortunio, contaba entre todas sus maravillas un alcázar de esmeraldas.
Dentro de aquel recinto moraba como nuncio de pasional esplendor una hermosa matrona de arrobador talante, de hechicero y dulcísimo rostro, de seductores modales, de nobles y benéficas aspiraciones.
Su frente límpida y serena, como el sueño de las vírgenes y su mirada llena de sonrisas y de halagos, encantaba a quienes la veían, y aprisionaba todas las voluntades, todas las afecciones. Su flotante y rizada cabellera estaba constantemente acariciada por las brisas del Pamplonita y del Táchira y sobre las espirales de aquellos rizos caían a millares los diamantes de las cordilleras….
… Corría el tiempo lleno de ilusiones para los moradores, que formaban la custodia de aquel placentero recinto, y cuentan que un día lleno de luz vivificadora apareció sobre una de las eminencias más cercanas un anciano de torvo aspecto, de gigantescas formas, encanecida barba y nevada cabellera. Vestía un negro ropaje y llevaba en su derecha una vara en forma de tridente. Miró con severidad todos aquellos valles, movió la vara con señal cabalística y al punto se estremeció la tierra con violencia. Un ruido aterrador y siniestro dejose oír repercutido en varias direcciones, y en medio de una nube de polvos y vapores, desapareció por completo aquel alcázar y en sus ruinas se hundió la colombiana.
Aquel anciano fue el destino.
Aquella colombiana fue Cúcuta.

Empero los espíritus aficionados a creer en lo maravilloso y en las narraciones cabalísticas, dicen que la colombiana Cúcuta está solo encantada; que a través de los cristales del Pamplonita, en las noches en que la luna los ilumina con luz de perla, se la descubre enterrada a poca distancia, bella, alegre y adorable, como en sus mejores días ; dicen que aquel anciano que apareció en sus cercanías y a cuyas señas surgió la fatalidad, fue un mágico resentido que volverá no tarde, y que al tocar el suelo con la punta de su tridente aparecerá de nuevo y llena de vida y de porvenir la colombiana encantada.
Las flores que en ella perecieron, embellecen hoy los jardines del cielo”. -Arístides Garbiras. San Cristóbal 1876.
Y el mágico resentido de torvo aspecto no regreso, pero más tarde se escuchó el eco de una formidable voz y se rompió el hechizo: “Surge et ambula”, y San José de Cúcuta logró aquello que parecía imposible: su reconstrucción. Se levantó como el ave fénix de sus cenizas (ruinas), alzó el vuelo hacia mejores horizontes, plena de ilusión, de nuevos sueños, también de esperanzas, para encontrar caminos de progreso para sus nuevas generaciones. Esos cucuteños de entonces, no eran extraterrestres, simplemente era una generación, que conoció el dolor, en medio de la felicidad. Sin esperar un solo instante se lanzaron a enfrentar su reto contemporáneo. Y lo lograron.

Cómo nos hace falta a los cucuteños de este nuevo milenio, la fuerza interior de esos emprendedores y ejecutivos antepasados. Vale la pena, colocar a veces el espejo retrovisor, para reconocer nuestra propia fuerza. El ADN colectivo no se pierde.

Improvisación ministerial

Friday, 10 May 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

No obstante, el ineficiente trabajo de algunos ministros, ha sido pertinente el esfuerzo del presidente Duque para impulsar su agenda nacional sin repartir mermelada legislativa. Y es que, por excelencia, la función del Congreso de la República radica en ejercer la labor de control al ejecutivo, sin exigir dádivas, prebendas, contratos, coimas, y, canonjías para aprobar los proyectos. Pero, infortunadamente, un sector relevante de nuestros “Padres de la Patria” pareciera desconocer, o peor aún, aborrecer su función natural. ¡Están sedientos de dinero y poder!

Aunque más allá de lo antecedente, lo grave del asunto es que, queramos o no, es un hecho objetivo que varios ministros se están rajando en su labor: la inexperiencia política, el desconocimiento, la inseguridad y, la ineficacia han permeado sus medianas gestiones. Entretanto, no se han adelantado los ajustes necesarios. Los ministros de las carteras más relevantes pecan por inocentes, otros por confiados: pareciere que algunos creyeran que servirle al país, es semejante a dictar cátedra en una universidad, donde los involucrados son alumnos primíparos que desconocen la disciplina que están estudiando. ¡Vaya error!

Acá la situación es diferente porque en vez de alumnos novatos, a quienes toca capotear, es a un cardumen de congresistas feroces, altamente entrenados en el juego político. Además de estar ávidos de poder. Lo que les exige a los ministros contar con un nivel de probidad y eficiencia mayúscula para sacar avante la ambiciosa agenda nacional. Para la muestra un botón: se han hundido proyectos como la anhelada reforma a la justicia, las objeciones a la JEP, la conexidad de delitos sexuales con delitos políticos, la importantísima reforma política, y las leyes anticorrupción. La mayoría por errores de comunicación política y por imperdonables salidas en falso.

Ahora bien, creemos que parte importante de los proyectos anteriormente mencionados, eran menesteres fundamentales para retomar el rumbo del país. Sin embargo, muchos de ellos se hundieron por pura carencia de liderazgo. A la ministra Gloria Borrero le quedó grande elaborar una exposición seria sobre la necesidad urgente de adelantar una reforma al aparato judicial; y a la ministra Nancy Patricia Gutiérrez, la arrastraron hasta el abismo, los líderes de la oposición ungidos en diversas colectividades. Todo se lo han hundido: ¡Hasta la conciencia!

El efecto es nocivo porque, la crisis de gobernabilidad crece como una bola de nieve, en tanto algunos congresistas incendiarios planean, cada vez más, varios golpes contundentes para desestabilizar la gestión del Gobierno Nacional. Lo que nos obliga a preguntarnos: ¿Hasta donde vamos a llegar? ¿Qué ocurre que no se efectúan las modificaciones requeridas en los ministerios? ¿Por qué no darle la oportunidad a otros servidores probos que pueden hacerlo mejor?  

Presidente Duque: La situación es precaria, continúe firme ante la negación de mermelada, pero realice los ajustes en su gabinete. ¡A estas alturas no estamos para pañitos de agua tibia!

@JuanDaEscobarC

 

Todos contra Duque

Friday, 12 April 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

Desestabilizar la gestión del presidente Duque ha sido la tarea de algunos políticos incendiarios que, pretenden pavimentar sobre sus cenizas la anhelada toma del poder (2022). Sumado a ello, la negación de mermelada es, actualmente, la causa de algunos congresistas para convertirse en un palo en la rueda. La idea de dichos sujetos- en su gran mayoría de ingrata procedencia- no es elaborar una oposición propositiva y constructiva, sino despedazar cualquier iniciativa presentada por el Gobierno Nacional. Y así asumen la cuestión: sesgados por el odio y el rencor. ¡No le busquen más!

Acá el asunto es meramente ideológico, dado que, el debate no puede elaborarse desde lo inferior, verbigracia, insultos, virulencias y difamaciones, sino, resaltando la importancia de lo superior: las ideas, los proyectos y las propuestas, porque, elaborar control político es la función inherente de todo Congreso, siempre y cuando se haga con seriedad y responsabilidad, ignorando cualquier apasionamiento irracional, que, ponga en riesgo efectivo los intereses superiores de la patria.   

Infortunadamente, algunos “dirigentes” confunden el ejercicio de una labor idónea de control, para arremeter contra aquel que consideran su verdugo. Y es acá donde se presenta el problema: deplorable rezago observar al presidente de la república como un bribón, únicamente por oponerse a la repartija de puestos, prebendas y contratos. Lo antecedente nos demuestra que nuestra clase política, mayoritariamente, está más que podrida. ¡Qué dolor!  

Como si fuera poco, hay quienes sostienen en los mentideros políticos que, bajo la mesa se ha pactado un despreciable acuerdo en el Congreso, consistente en entorpecer la labor del Gobierno Nacional, con el fin de debilitarlo sustancialmente, pues el legislativo fungiendo como junta directiva del ejecutivo central, cuenta con las facultades necesarias para devastar a la gobernabilidad. Tal cual, ello es lo que estamos presenciando. Para la muestra un botón, vale la pena mencionar a Vargas Lleras, aquel ex- vicepresidente de ingrata recordación, que agarraba a madrazos a sus subalternos y, que, además de ello hacía campaña con las obras de infraestructura, ejecutadas con el dinero del erario. Para nuestro fortunio, aquel hombre déspota, pendenciero y autoritario se quemó.

¡Un sujeto así no podía llegar al poder!

Ahora, el tristemente célebre Vargas Lleras, ha emprendido la tarea de rebuscarse proyectos inviables para hacerle contraposición al presidente que, electoralmente lo derrotó. Y para ello ha utilizado a la colectividad con más cuestionamientos por corrupción en Colombia- Cambio Radical- con miras a lograr su propósito. Pero, con tan mala suerte que algunos de sus discípulos se le han salido de las manos. Adicionalmente, para agravar la crisis, ciertas encuestas de favorabilidad no le han ayudado al presidente Duque. Y, hasta ahora, no se han elaborado los ajustes ministeriales necesarios para enfrentar el riesgo de gobernabilidad que se presenta.

Creemos que el Gobierno actual requiere de ministros probos y experimentados que sepan sortear las adversidades provenientes de un Congreso enfurecido y ávido de mermelada. Es así como urge realizar las respectivas modificaciones en algunos despachos del gabinete, dado que, en tanto no se haga lo propio, incrementará el caos para el Gobierno Nacional.

Valoramos el talante del presidente Duque para acabar con la nefanda mermelada, pero para ello hay que reunir un vigoroso grupo de ministros que tengan conocimiento de la causa. Por ello, consideramos que los ministros no pueden ser únicamente académicos, pues también es fundamental que sean políticos entrenados para contrarrestar el malsano ejercicio de lo público. Principalmente, cuando sabemos que Colombia es un país difícil de gobernar, por consecuencia del Congreso Nacional, espurio y desprestigiado como el que más.

@JuanDaEscobarC