Thursday, 23 January 2020 | Login

Eduardo Ventura Barros Eduardo Ventura Barros Foto cortesía para asiescucuta.com

Volver a Nacer.

Redacción del estudiante de Comunicación Social de la UniPamplona Diego Monsalve.

La primera impresión que deja Eduardo Ventura Barros es la de un hombre conversador y amable. En una charla telefónica de 20 minutos resumió la vivencia con el cáncer. Entre anécdotas me invitó al Centro Cristiano San Cayetano, dirigido por el pastor Héctor Álvarez. Vive en El Zulia con la esposa. Ahí habló de su vida y contó la historia de Resiliencia.

Nació el 27 de octubre de 1967, en La Guajira, es hijo de Ventura Jaimes y María Trinidad Barros y el mayor de ocho hermanos. Llegó a El Zulia a los 7 años, lugar del que tiene gratos recuerdos, porque le brindo amistad, diversión y amor. 

A los 22 años, conoció una hermosa joven, de ojos tiernos y cálida sonrisa. Desde entonces, esa mujer lo acompañaría en las buenas y en las malas. Cuando habla de Gloria Amparo Rivero el rostro se ilumina y hace chistes sobre lo afortunado que es al tenerla como ayuda idónea. Fruto de la unión nació Johan, hoy soldado profesional.

Ha sido hombre de una sola mujer, trabajador, responsable, con algunos desórdenes alimenticios y exceso con el alcohol que deterioraban la salud. En septiembre del 2015, a los 48 años, el testículo izquierdo se inflamó hasta alcanzar el tamaño de un mango manzano y tomó la coloración roja como un tomate. Gloria Amparo lo acompañó al seguro médico que pagaban y en aquella cita lo diagnosticaron con varicocele.

En medio de dudas e incertidumbres le comentaron lo sucedido a Johan, quién de inmediato hizo el papeleo y afilió a los padres a Sanidad Militar.  Al cabo de una semana, Eduardo esperaba el primer chequeo médico. Al terminar la valoración los especialistas describieron la inflación del testículo como tumor canceroso.

En ese momento se desató la cadena de diagnósticos negativos, que en nada favorecían la esperanza. El órgano inflamado era el primer síntoma y los galenos aseguraban que el cáncer se había expandido por otras partes del cuerpo. Hizo metástasis, subió por el abdomen y alcanzó los pulmones. Las tomografías de abdomen y tórax dejaban ver ganglios inflamados.

A finales de octubre y principios de noviembre, se le practicó la biopsia en la Clínica Medical Duarte con el fin de mitigar el crecimiento. La cura sería peor. El cáncer despertó como león hambriento.

  • El testículo se brotó más. Se notaban unas raíces y botaba materia - sostuvo Eduardo mientras miraba a la esposa, que le ayudaba con la descripción de la gravedad de la intervención quirúrgica.

Los ojos se nublan cuando recuerda que, una vez en casa, los dolores eran impresionantes. Por un momento sonríe y confirma que ni el más macho es capaz de aguantar la sensación producida por ese mal, que se multiplicaba por el cuerpo. La morfina era la compañera de lucha y único analgésico que ayudaba a controlar aquel momento indescriptible.

En enero del 2016, comenzó el tratamiento de quimioterapia. Veinte ciclos rojos que serían suministradas todos los días. En el primer momento programaron siete; luego, las siguientes 13. Una falla en el sistema de salud truncó el tratamiento. Llegó hasta la séptima dosis del fármaco. En ese momento, ni la clínica ni Sanidad Militar se hicieron responsables de la continuidad del proceso.

  • Tengo que ser sincero, quedé desprotegido. La plata del tratamiento se perdió. Fue ahí cuando tuve un momento con el mejor médico del mundo y le ofrecí tres promesas por mi salud.
  •                                                                  

Una tarde en casa, postrado y sin esperanza, se agravó la situación. En compañía de Gloria Esperanza y de su madre María tuvieron un encuentro con Dios. María lo tomó de la mano y oró.

  • Es de los momentos que me llenaron de rabia. Eran mujeres creyentes y de oración, y parecía que no tenían fe. Les pedí que me dejaran solo.   

En ese momento de intimidad Eduardo se encomendó a Dios. Le pidió que si quería llevárselo lo hiciera pronto y sin dolor, pero que si lo dejaba con vida llevaría a cabo tres promesas. Dejaría el licor y no volvería a probar el alcohol. Ayudaría a la iglesia con implementos y dotaciones en lo que hiciera falta. Participaría de los cultos los domingos.      

Ahí empezó de nuevo. Fueron tres meses sin pasar bocado de comida de sal. Las recetas populares serían el único tratamiento. Tomaba sangre de gallinazo en batidos de mora y con el cuerpo del animal le preparaban caldos. Consumía hiel de la gallina en crudo, acompañada de Ensure, pepas de manzana verde y cuanto mejunje fuera bueno de consumir, sin importar lo amargo o desabrido.

Terminado el proceso, Gloria Amparo le suministraba la quimioterapia. En un vaso de agua vertía el sumo de cuatro limones, una pisca de bicarbonato americano, vitamina C con zinc y aloe vera, además de las oraciones y la fe en Dios.

Estos remedios caseros fueron claves para la recuperación. Eduardo Ventura Barros afirmó haber superado el cáncer, aunque sin prescripción médica que corrobore el estado actual de salud, solo con la fe puesta en el mejor doctor del universo, Jesús Cristo. La esposa aseguró que el cambio ha sido positivo. Ahora es hogareño, comparte con la familia y disfruta los planes sencillos que le ofrece la vida.

En el 2017, la recuperación de Eduardo era evidente. A mediados de febrero, manejaba volqueta, labor que lo llena de orgullo. Del proceso aprendió lo importante de reconocer errores, de pedir perdón, de perdonar de corazón y de olvidar las faltas de los demás.   

A la familia le agradece por estar a su lado, en especial a Gloria Amparo. Llamó a EPS y clínicas a no abandonar a los enfermos de cáncer cuando comienzan tratamientos. Invitó a quienes afrontan este mal a que busquen ayuda en Dios, que perdonen a quienes le han causado daño, porque muchas veces el cáncer se reproduce por rabias y enojos. Y los aconsejó que para sobrellevar la enfermedad es necesario tener paz en el corazón y buenos hábitos alimenticios.

 

 

000
Read 1258 times Last modified on Wednesday, 11 December 2019 17:47
Rate this item
(0 votes)

Acerca del Autor

Melómano, cinéfilo, hacedor de letras, emprendedor y viajero de este mundo!