Saturday, 07 December 2019 | Login

Mujer Palmera Mujer Palmera Cortesía

La Mujer Palmera Campesina 2019 es de Cúcuta

Tivisay Torrado Castellanos, oriunda de Cúcuta (Norte de Santander), con domicilio en Tibú, fue elegida como la Mujer Palmera Campesina 2019, título que otorga Fedepalma como reconocimiento a la labor de las mujeres que han hecho de la palma de aceite su proyecto de vida, y cuyo trabajo y dedicación han contribuido al desarrollo de sus familias, su comunidad palmera y de Colombia, en general, expresó Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma.

Como mujer palmera, Tivisay ha buscado inspirar a otras personas a través de la implementación de prácticas agrícolas sostenibles en su finca, como el establecimiento de una huerta casera, la cual le permite a niños y población adulta mayor, adquirir productos orgánicos sin costo alguno. Adicionalmente, esta mujer ha trabajado por cerrar las brechas educativas en su comunidad, lo cual ha logrado con éxito,  apoyada  en el mejoramiento del centro educativo rural de la vereda a la cual pertenece.

Su trayectoria de vida ha estado marcada por los vejámenes del conflicto armado. Afrontó la época de la violencia y el desplazamiento en una zona altamente conflictiva, el Catatumbo, lo cual la llevó a liderar procesos de defensa de víctimas, aunque con algunos obstáculos, como enfrentar amenazas por parte de grupos al margen de la ley. Tivisay, sin duda, es una mujer que ha conseguido aportar al mejoramiento  de  la calidad de vida de su entorno gracias al cultivo de la palma de aceite,  que le ha permitido salir adelante y materializar su proyecto de vida, brindarle mejores condiciones a su familia y trabajar de la mano con la comunidad en la búsqueda de crear contextos resilientes y en paz.

Finalistas seleccionadas

Entre las finalistas estuvo Elide Jauregui Toloza, nacida en Tibú, Norte de Santander. Su trayectoria de vida ha estado marcada por la dedicación a las labores de campo, entre estas la labranza de la tierra, el cultivo de productos como la yuca o el maíz, e incluso, por temas económicos, se vio en la necesidad de vincularse a actividades asociadas al cultivo de coca. Como producto de esta actividad, también vivió en un contexto marcado por la violencia, lo cual la llevó a plantearse el reto de superar esta etapa y buscar un cambio verdadero para su vida. Tomó entonces la determinación de trasladarse al casco urbano de Tibú y abandonar dicha actividad. En 2013 se vinculó a la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda Orú, hecho que le ha permitido emprender proyectos sociales relacionados con el mejoramiento de la infraestructura de la vereda tales como el cambio del alcantarillado y el mejoramiento de vías para el transporte de la comunidad, entre otros. Otra finalista del concurso fue Ninfa Guerrero Preciado, nacida en Tumaco, Nariño. Ninfa ha sido reconocida por su labor en distintas actividades: pepear, plateo y abono, limpieza de lotes, cosecha de fruto y “mulear”. Actualmente es una de las colaboradoras más antiguas y con mayor conocimiento de las diferentes labores de la plantación en donde labora, inclusive fue una de las fundadoras de la cooperativa de trabajadores en la empresa, la cual acoge a un amplio número de personas.  Ha pasado de ser aprendiz en todo lo relacionado con la plantación de palma de aceite a ser quien guía y enseña en sus funciones a los nuevos trabajadores, ya que le gusta transmitir a los demás sus conocimientos y el amor por lo que hace.

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