Saturday, 21 September 2019 | Login

Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado Cortesía para www.asiescucuta.com

El maldito conformismo

Por Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado

 "…En todas partes la sociedad conspira contra la naturaleza de cada uno de sus miembros. Es una sociedad comercial, cuyos miembros para asegurarse mejor el pan, acuerdan sacrificar la libertad y la cultura del consumidor. La virtud más apreciada es el conformismo. La confianza en uno mismo es lo que más aborrece…Al final nada es más sagrado que la integridad de tu propia mente”- Ralph Waldo Emersòn.

Para el poeta y filósofo norteamericano la sociedad exige conformismo a compensación de la libertad personal. Allí o encuadras o te tornas paria. Grave asunto…pero la respuesta, la voz contestataria está en la sacralidad de la propia mente. Y sin embargo…

…Sin embargo, en Colombia tenemos de un fiel reflejo del pensamiento de Emersòn, con esa fatal contracultura de Sumisión, que fortalecida por el fanatismo y la ignorancia de la inmensa mayoría de los hombres vestidos de gris, inducen un conformismo a todas luces manifiesto.

¡Mande Patrón!... ¿Se terminaron las voces contestatarias? ¿Callaron ya todos los cantores? ¿Qué pasa Colombia?

Nos suben la canasta familiar, nos gravan las casas usadas con IVA, nos quitan el presupuesto para la educación pública, asistimos impávidos al festival de los corruptos y todos callamos.

Por ¿Miedo? ¿Conformismo? ¿Sumisión? Recordemos aquello de “Bienaventurados los mansos de corazón…” Claro todos ellos serán castrados de pie, sin manear, en silencio, sin protestas. “Bueno es cilantro, pero no tanto”. Y no hablo de subversión o de violencia. No. La vía es la paz, pero una paz sustentable. Si hablo de un despertar de conciencia, de un renacer del “Pepe Grillo” del subconsciente del pueblo, de unas nuevas voces pacíficas contestatarias que sobresalgan del aguante mediocre de la clase media y de la población vulnerable del país.

Ya lo dice mi amigo poeta y fabulista Don Grim, cuando se refiere a la fábula de Samaniego de “La Zorra y las Uvas”, manifiesta: “…No puedo en mi condición de fabulista, admitir que es verde lo morado-Zorra-No están verdes las uvas, están moradas, están que las chupas y las muerdes, pero te dio daltonismo el maldito conformismo…”.

Es verdad Don Grim, en Colombia nos dio daltonismo el maldito conformismo. Y “Cuando calla el cantor, calla la vida”. No podemos entrar a la oscuridad de la noche, mirando por la ventana, con los brazos cruzados, solo observando como con un Neoliberalismo salvaje los Dueños del país depredan y destrozan la esperanza de las presentes y nuevas generaciones.

¿Qué hacer? No quiero confundir la protesta con la violencia o la subversión. No. Reitero la respuesta es la paz, solo quiero como millones de colombianos, que despierten voces pacíficas contestatarias, que despierte la conciencia social del país y que a fuerza de sobrecarga se pueda cambiar poco a poco esa contracultura de Sumisión por un renacer prudente y ponderado hacia el bien del colectivo social, ahora por lo menos para marcar con la ignominia a los corruptos de turno. Amanecerá y veremos y quiera Dios sin daltonismo…

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