Friday, 28 February 2020 | Login

LO MAS RECIENTE

Los Bienaventurados, Oración de la montaña andina

Thursday, 02 January 2020 00:00 Written by

Por: Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado

Ante una violencia generalizada y una desigualdad de oportunidades para la población más vulnerable, solo tiene el país como fortaleza la propia esperanza de sus valores humanos.

Bienaventurados los hombres de buena voluntad, que aún creen en un mañana mejor para Colombia; y también:

Bienaventurados los que trabajan con amor, porque siembran semillas de esperanza; su labor producirá buen pan y buen vino para nutrir de verdades la incertidumbre del hombre colombiano.
Bienaventurados los mansos de corazón, que no inclinan su cerviz, ni pierden su dignidad, porque aún esperan transitar por la vía pacífica los caminos hacia una paz sostenible.
Bienaventurados los campesinos, quienes todavía sostienen su azadón y con él su ilusión, porque son nuestra mejor esperanza, para proyectar políticas vigentes y futuras de retorno al campo y restitución de tierras.
Bienaventurados los hombres y mujeres de la clase media, quienes reciben todavía de pie, el peso de una tremenda carga impositiva, porque conforman el gran potencial silencioso de una reserva y de una revolución pacífica colombiana.
Bienaventurados los desplazados por la violencia y por el conflicto armado, porque por su valor y por su fe serán necesariamente los principales pilares de una nueva Colombia, refundada sobre una próxima cultura de paz.
Bienaventurados también, los promotores y ejecutores de las políticas y programas de la “ley de víctimas”, por impulsar “el perdón y el olvido” y la reivindicación de todas las víctimas del conflicto fratricida entre colombianos.
Bienaventurados los niños y niñas colombianas de todos los niveles sociales, étnicos y religiosos, porque tendrán el reto de enfrentar y vencer las dimensiones de las secuelas como herencia nefasta, de los violentos y narcotraficantes.
Bienaventurada la juventud, que entiende y es consciente de sus propios valores humanos y ahora abreva en las fuentes de la sabiduría académica, para enfrentar un futuro con algunos destellos de éxito.
Bienaventurados los adultos mayores, quienes hoy con dolor reprimen su impotencia ante la crisis de valores humanos contemporánea, pero aun a cuenta gotas orientan con amor y sabiduría a las nuevas generaciones de Colombia.
Bienaventurados los ambientalistas y los cultores de la economía verde, porque inducen fuerzas positivas y sustentables, para restaurar el equilibrio dinámico de la biosfera.
Bienaventurados los jóvenes deportistas colombianos, como Mariana Pajón, Nairo Quintana, Catherine Ibarguen, James Rodriguez, Egán Bérnal, Juan Fernando Quintero y Radamel Falcao García, porque con sus triunfos, mitigan las angustias y los afanes diarios de una población vulnerable, ávida de buenas noticias.
Bienaventurados los científicos y cultores del arte, las letras y la música, que se destacan a nivel mundial, porque su aporte retroalimenta el alma de Colombia.
Bienaventurados los dirigentes, que predican y aplican políticas sostenibles y socialdemócratas en lugar de neoliberismos salvajes, porque abren nuevos horizontes y algunas oportunidades para las inmensas mayorías sociales.
Bienaventurados los conductores espirituales del país, quienes entienden que en la fuerza de las ideas y en el poder del amor, que no de las armas, está la clave para auscultar con éxito los horizontes de paz.
Bienaventurados los agentes de la paz, que puedan repensar con ella una Colombia mejor, dentro del marco conceptual de un desarrollo humano sostenible.
Bienaventurados también los que aún conservan la utopía y todavía no han perdido su capacidad de soñar con una Colombia en paz, plena de oportunidades y armónica con la naturaleza, donde puedan crecer las generaciones próximas de buenos colombianos.

La Vendimia

Tuesday, 31 December 2019 00:00 Written by

Por: Rafael Humberto Guerrero, columnista invitado

"Cada día tiene su propio afán" y cada tiempo trae su propia angustia, pero también a veces trae su recompensa. Cuando el camino vital nos permite un breve y grato espacio, un alto en el sendero, quizá se aproxime el tiempo de la vendimia. Tiempo para recoger frutos, y si la vid está plena y con grano morado, maduro y superior, será un tiempo maravilloso.
Es evidente: "Quien siembra vientos, recogerá tempestadas"; y quien siembra dudas, recogerá pesares y amarguras; pero quien siembra esperanzas con fe y con confianza en el Gran Arquitecto del Universo cosechará bienestares y parabienes multiplicados setenta veces siete.

Así canta el salmista: "...¡Señor haz que cambie de nuevo nuestra suerte como cambia el desierto con las lluvias. Los que siembran con lagrimas cosecharán con gritos alegría.Aun que lloren mientras llevan los sacos de semilla, volveran cantando de alegríacon racimo de uvas en la cesta".
Se trata de tener Fe en una nueva Colombia, pronto vendrá la vendimia, no importa la edad, el credo, la raza y menos el estato social, la cosecha se hace esperar, pero llega a su tiempo. Es e tonces tiempi de vendimia. Vamos plenos de ilusión a recoger los frutos. El lagar espera.¿ Y si sembramos en el pasado vientos? Grave asunto. Transformemos la tempestad em una leve lluvia,necesaria para energizar la tierra y la vid, para una proxima cosecha.¿ Y si sembramos dudas?. Abonemos entonces un nuevo cultivo con certezas. ¿Y si sembramos verdades y esperanzas? Bienvenidas las realizaciones de bienaventuranzas. Tambien vendrán bendiciones.
Así bendicirá, el Gran Arquitecto del Universo:"...Bendito serás en la ciudad y en el campo. Bendita será tu cesta y tu artesa...Yaveh mandará a la bendición que este contigo, en tus graneros y en tus empresas, te bendecirá en la tierra, que Yaveh, tu Dios te da"...Esa tierra Colombia será bendita, con una paz sustentable 2020...

El año 2.019; se esfuma, se escapa

Monday, 30 December 2019 00:00 Written by

Por Alberto Mantilla, columnista invitado.

Transcurre el tiempo; avanza vertiginosamente; devorando los días; y el año 2.019; se esfuma, se escapa; huyendo de su pasado oscuro, conflictivo, turbulento; de una crisis global diplomática; que arrastra a las potencias económicas del mundo; a enfrentarse en en guerra comercial; que afecta a las economías emergentes; lo que provoca, que los ciudadanos de las sociedades más vulnerables; protesten en las calles; originando, lo que se denomina; la rabia continental; manifestaciones que golpean a varios gobernantes, presionando a que estos se debiliten, en el control de sus poderes constitucionales; obligando a unos a renunciar; y a otros; a prometer a sus pueblos, lo que nunca podrán cumplir.

Fue un año difícil políticamente; el cual inclusive, tiene en la picota pública, al líder de la potencia más poderosa del mundo; amenazadolo con ser destituido. El Grupo de Lima; creado en este nefasto año; para defender los intereses de América Latina; de la amenaza desestabilizadora del gobierno ilegítimo de Venezuela; no logró su objetivo, de derrocar a su máximo gobernante; lo que originó uno de los más terribles, traumáticos, e históricos éxodos de venezolanos, hacia el resto del continente Suramericano; empobreciendo aún más, a las Américas del Sur.

Fue el año; en que los lideres del mundo, se reunieron en varias ocasiones, para hablar de paz, de desarrollo, y del cambio climático; objetivos que no lograron consolidar, al no ejecutar acuerdos, en ninguno de los temas. Es el año; de un renacimiento de la guerra fría; en donde Rusia, China, Israel, Irán, y los Estados Unidos; renunciaron a los tratados de desarme, y a la prohibición, de no desarrollar nuevas armas de destruccion masiva; lo que permitió, que estas naciones reiniciarán nuevamente una peligrosa competencia armamentista global.

Y para finalizar; en estos últimos días del año; cuando las economías del mundo hacen sus balances económicos; proyectan una preocupante, y amenazante recesión económica global; lo que pondría en aprietos, un positivo desarrollo de las economías globales, en el año 2.020.

Una marcha pacífica...Violencia Inducida

Sunday, 24 November 2019 00:00 Written by

Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado

No se puede tapar el sol con las manos”. Menos con unas manos perversas. En Noviembre 21 de 2019, Colombia marchó en paz. Millones y millones de colombianos, con diferencias económicas, sociales, políticas, étnicas, todos marcharon. Todos: personas mayores, jóvenes, estudiantes, madres cabeza de hogar, líderes sociales, campesinos, clase obrera, clase media, población vulnerable, profesionales, trabajadores formales e informales, cultores del arte y deportistas, víctimas y victimarios reinsertados. Todos, se unieron para marchar por todo el país de manera pacífica, contra las afectaciones impulsadas por un gobierno neo-liberal a ultranza, sin clara “Rosa de los Vientos”.

Las causas de la marcha, son elementales y a todas luces manifiestas. La marcha fue para llenar un vacío de respuesta contra nuestras contraculturas: violencia generalizada, sumisión y corrupción, puesto ese vacío hace rato en evidencia por el colectivo social en pleno. Colombia marchó contra: la corrupción de Odebrecht, de Agro Ingreso Seguro, de Dragacol, de Invercolsa, de los carruseles de la contratación, de Interbolsa, de la Dian, de Fedegán, de Caprecom, de Salupcoop, de Corpouraba, de Ecopetrol, de Hidroituango, de la Ruta del sol, del Gavio, de las entidades captadoras de pensiones, del Grupo Aval y de un largo etc., etc., etc…

Colombia marchó contra la gestión y presencia nefasta directa o indirecta en el Gobierno Duque de Sarmiento Angulo y su corte y de personajes perversos, como: Uribe Vélez, Alejandro Ordoñez, el “bachiller” Macías, Néstor Humberto Martínez Neira, Fernando Londoño Hoyos y Lafaurie; la Paloma, la Cabal y la Guerra; Pacho Santos, el exministro Botero, Alberto Carrasquilla y la lista continua amplia y variada.

Colombia marchó por la reivindicación de la clase media, que no aguanta más carga impositiva para favorecer la economía de los grandes empresarios; por la reivindicación de los estudiantes y de las madres cabeza de hogar; por los líderes sociales eliminados sistemáticamente; por la mejor calidad de vida de la población vulnerable y desde luego contra la ampliación una brecha social en detrimento del hombre y de la mujer del común. Colombia marcho por ti, por nosotros, por ellos. Recordemos a John Donne: “Cuando oigas doblar las campanas, no preguntes por quien doblen. Doblan por ti”. Doblan las campanas por Colombia.

También Colombia marchó por un profundo anhelo de una paz sustentable, por un ferviente deseo de igualdad de oportunidades para todos, con libre-pensamiento, tolerancia y justicia social.

Existe una teoría en boga, fácil de aplicar los gobiernos de ultraderecha: “La Teoría del Pánico Inducido”. Se aplica, cuando el estado trata de legitimar acciones y gestiones de gobierno que vulneran los derechos ciudadanos. O cuando trata de desvirtuar marchas pacíficas de respuesta ciudadana. El Estado genera pánico indirecto como inductor o tolerante con acciones violentas de vándalos y saqueadores; el pueblo pide la presencia del Estado con su fuerza institucional para “reestablece el orden”; el Estado aplica su fuerza y se convierte en salvador, aprovechando la contracultura de la sumisión y se desvía la atención ciudadana de la marcha o de las afectaciones por las acciones de Estado hacia la población vulnerable…A escenario presente, triple resultado: se culpa a la izquierda, a los venezolanos, a los farsantos y castrochavistas, al comunismo y terrorismo y afines; se asume el rol de Estado protector y salvador y se trata de borrar el impacto ciudadano de una marcha pacífica.

No se trata de derecha o de izquierda. Se trata del despertar de Colombia por la dignidad y la vida. El presidente Duque tiene tres opciones:

Un primer escenario “La Avestruz esconde su cabeza en el desierto”. Aquí no ha pasado nada, que todo continúe igual. El Gobierno continuará conformado en su mayoría por personas funestas y aplicando acciones de Estado para favorecer al neo-liberalismo a ultranza. Grave asunto, la situación de protesta tomará más fuerza con pronóstico reservado.

Un segundo escenario: “El Jabalí de la Perrilla”. Tomar las de Villa Diego. El presidente Duque renuncia y se va. Grave asunto. El país quedará al garete, con caldo de cultivo para un golpe de Estado.

Un Tercer Escenario: “El Vuelo de los Flamingos”. Vuelan todos al tiempo, con un mismo rumbo. El presidente Duque da un bandazo real y claro hacia el Centro. Con diálogos concertados para aplicar los acuerdos de paz y mejorar la calidad de vida de la población vulnerable, con un marco conceptual de un Desarrollo Humano Sostenible, una Democracia Participativa y una Justicia Social. Así los Flamingos Tricolores volarán lento, pero unidos, hacia un mejor mañana...

…Recuerdo el Salmo 133.

LO MAS LEIDO

Por Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado Regresó Nairomán… Nairo…
Por: Rafael Humberto Guerrero, columnista invitado "Cada día tiene su…
Por Alberto Mantilla, columnista invitado. Transcurre el tiempo; avanza vertiginosamente;…
Por: Rafael Humberto Guerrero Jaimes, columnista invitado Ante una violencia…

Medellín es Cultura Ciudadana

Sunday, 24 November 2019 00:00 Written by

Por: Juan David Escobar Cubides, columnista invitado

Medellín, sin lugar a dudas, es epicentro de Civismo y Cultura Ciudadana. El pacifismo, el respeto por la diferencia, el arte y la creatividad fueron protagonistas de la marcha del 21N. Más de 100 mil antioqueños, entre ellos 20 mil medellinenses, salieron a marchar para manifestar su legítimo descontento con el panorama político actual y, para ello, utilizaron didácticas formas de protesta, nunca antes vistas en la ciudad. Ciudadanos disfrazados, obras de teatro, trova y poesía, cuenteros, payasos y mimos se tomaron las calles de la ciudad, desplegando por medio de sus actividades el reflejo claro de que era posible manifestar el descontento con el Gobierno, sin tener que incurrir en las vías de hecho. Lo que merece todo nuestro respeto y admiración. ¡Esa es la actitud!

Ahora bien, el problema de fondo que motivó la marcha nacional, radica en un error garrafal: el presidente Duque no ha logrado comunicar de manera asertiva su causa. Esto quiere decir que, de nada vale querer hacer las cosas bien si no se establece una socialización previa con la ciudadanía. En resumidas cuentas, consideramos que hay que conectar a los ciudadanos con la política, tanto en cantidad como en volumen, para contarles todas las veces que sean posibles y necesarias qué es lo que realmente se quiere hacer, para qué se va a hacer y cómo se va a hacer; y de la misma manera, qué es lo que se está haciendo. Así combatimos la desinformación y la animadversión democrática, pues muchísimos ciudadanos salieron motivados a marchar por razones inocuas, erradas e infundadas. Situación que refleja la carencia de cultura política.    

Luego, creemos que es vital para el Gobierno, convocar una gran mesa de concertación nacional con los líderes de la marcha, para fijar algunos puntos específicos que atiendan el clamor generalizado del conglomerado social. Este es el primer paso para lograr una solución próxima, puesto que no encontramos otra vía efectiva que calme los ánimos. Particularmente, la sensación que nos queda de la marcha, es clara: el Gobierno del presidente Duque tiene que conectarse sí o sí con los ciudadanos. Y así lo consideramos porque parte importante de la ciudadanía no se siente identificada ni representada con el accionar del Gobierno.

Además de la mesa de concertación nacional, la mejor forma de darle inicio a lo mencionado, es fortaleciendo los canales de comunicación entre el Gobierno Nacional, sectores políticos, sociales, gremiales y la ciudadanía. No me cansaré de insistir: la falta de comunicación y de diálogo con los ciudadanos, actores políticos, y sectores gremiales es lo que ha desencadenado esta crisis nacional.

Presidente Duque: el objetivo prioritario es recuperar la Gobernabilidad, pues están en juego los intereses superiores de la patria. ¡Conéctese con sus compatriotas!

@JuanDaEscobarC

¡Gracias!

Thursday, 14 November 2019 00:00 Written by

Estuvimos, aproximadamente, cuatro meses distanciados de esta columna, toda vez que el vaivén político nos había impedido continuar con tan adorable menester. 

Hoy, transcurridas dos semanas de las elecciones les contaré brevemente la experiencia: tuve la oportunidad de aspirar a la Asamblea Departamental de Antioquia con el aval del partido ASI. Era la primera vez que asumíamos dicho ejercicio político, lo hicimos con coraje, determinación y entusiasmo. Desarrollamos una campaña limpia, transparente, sencilla y austera. Con pocos recursos, con algunos errores y sin contar con el respaldo de jefes políticos, empresarios y grupos económicos, emprendimos de manera autónoma la lucha que demandaba esta contienda electoral (2019).

Recorrimos, en la medida de lo posible, algunos (pocos) sectores del departamento con el fin de llevar a los antioqueños nuestro mensaje: “Hola, me llamo Juan David, soy candidato a la Asamblea, tengo 27 años y te quiero presentar mi propuesta, la cual está consignada en este volante”.  Y fue así como transcurrió nuestra labor política. Dialogamos espontáneamente con las personas, hicimos una pedagogía sana con quienes entablamos cualquier conversación, socializamos nuestras propuestas e ideas, y contribuimos para darle un nuevo aire a la política. 

Con orgullo puedo decir que estoy tranquilo porque en este proceso electoral no engañamos a nadie, no desgarramos el relato político, no obramos con populismo, no laceramos ni mancillamos a nuestros contendores, pero lo más importante de todo: no compramos una sola conciencia. Estoy convencido que quienes depositaron su confianza en nuestra propuesta fue por libre albedrío y por plena convicción. Fue así como obtuvimos 3.400 votos, los cuales, de sumo, fueron todos de opinión. Nuestra votación fue propia, no endosada ni enajenada. Marcamos la diferencia.

Como bien lo dijo el primer Ministro Británico, Winston Churchill: “El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal; es el valor para continuar lo que cuenta”. Esta vez no gané, pero di el primer paso de un largo camino; esto apenas comienza, voy por la victoria, seguiré desarrollando el trabajo social con mayor vehemencia e insistencia, continuaré llevando el mensaje a las comunidades y trabajaré con absoluta disciplina porque nuestro #AmorPorAntioquia es infinito.   

La política es una lucha constante por el poder, y hacerse de manera decente a un cargo de elección popular requiere de un esfuerzo descomunal. Lo importante es que jamás renunciaré a mis convicciones y lo seguiré intentando todas las veces que sean posibles, porque las conquistas democráticas se consolidan luego de un duro proceso de madurez y de evolución personal. Tengo certeza de que no perdí, por el contrario, maduré y evolucioné para el bienestar de Antioquia.

Mil gracias a los 3.400 antioqueños que creyeron en nuestra propuesta, los llevo en mi corazón. Infinita gratitud tengo con ustedes. ¡Dios los bendiga!

@JuanDaEscobarC

Nada nuevo

Friday, 01 November 2019 00:00 Written by

Por: Antonio Colmenares Martínez, columnista invitado

Se fue el tiempo de las campañas. Las regiones colombianas tienen nuevos mandatarios a costos muy altos. Con escasas excepciones los candidatos contaron con recursos para ‘empapelar’ las ciudades y pueblos, saturaron con vallas, pasacalles y afiches. Las emisoras y redes sociales ‘desbordaron’ en creatividad manifiesta en mensajes que prometieron solución a los miles de problemas. Nada nuevo.

Después de la euforia del triunfo, de los besos, de los abrazos, después de los discursos de la victoria y en algunos casos de la esperanza de que en el reconteo de votos no cambien las cosas, comienza, como en los matrimonios, la luna de miel de los nuevos mandatarios con sus electores y el tiempo será el juez.

El reto ahora para los ganadores es pagar los compromisos económicos, políticos y sociales. La pregunta es ¿cómo lo van a hacer? Porque deben cumplir con las promesas hechas a la gente, pero también con quienes les prestaron sus apoyos económicos y en eso ya el país se sabe la ‘cartilla’, hay amplia experiencia, jurisprudencia y exmandatarios y contratistas organizadores de ‘empresas electorales’ en la cárcel.

El diseño, la fórmula, la ecuación se repite y aunque no es la generalidad, si es claro que existe el eminente peligro de la corrupción que empieza en la financiación de las campañas y que obliga a los electos a ‘devolver los favores’ a sus ‘benefactores’.

De manera que todos sabemos la respuesta cuando se pregunta por la génesis de la corrupción. Los ejemplos son muchos. Pero como ocurre con las parejas de enamorados, siempre se cree en los cambios, pero no siempre ocurre. El coro de ‘Si se pudo, si se pudo’ solo es posible en escasas ocasiones.

Por ahora se acabó la etapa de ‘la conquista’. Como en las relaciones sentimentales, los electores se ilusionaron, creyeron por fe, es decir sin ver, ‘sin pruebas de laboratorio’, solo dieron el ‘si’ a elaborados discursos, sonrisas, abrazos, que como ocurre en algunos matrimonios, después de la ‘luna de miel’, se vuelven escasos y en muchas ocasiones, no siempre, la realidad estrella las ilusiones contra el piso.

Porque en la política colombiana los métodos, los diseños, no cambian, - dos más dos son cuatro -, es el juego democrático que se reedita cada cuatro años con las ilusiones de cambio frente a discursos de honradez, de unión, de obras, de mejoras en salud, educación, vivienda.

Empezamos de nuevo el proceso de esperar hasta qué punto se cumplirá con las promesas porque hay regiones en donde hay mucho lastre que no deja avanzar y ancla el desarrollo de la región con beneficio solo para unos pocos. Nada nuevo.

Al sol que más caliente

Wednesday, 28 August 2019 00:00 Written by

Antonio Colmenares Martínez, columnista invitado

Se vive otra temporada de campañas políticas en las que el sentido común, la intuición y las vivencias de fenómenos que se repiten, ponen al dinero como la variante que, al final se impone. La verdad es que el tan cacareado control a los dineros declarados y los que realmente se invierten, es un asunto abstracto, gaseoso, sin fuerza, ni respuestas.
Esta es la hora en que se ponen de manifiesto, con importantes excepciones, claro está, las argucias, las mañas, ‘las jugaditas’, de los alquimistas de la politiquería, ‘lagartos’ que se arriman al sol que más caliente y se hacen avalar para proteger los intereses de sus jefes que son también una raza de mercaderes de votos, con poco estudio y, eso sí, maestros en las artes de la corrupción que cuentan con una pléyade de corruptos patrocinadores de campañas. Con importantes excepciones, claro está.
Se acabaron las generaciones que honraban las verdaderas ideologías partidistas que movieron en el pasado a las colectividades con políticos, estudiosos, comprometidos con la filosofía del arte de la política. 
Se hacía la ‘fila’. Se respetaban las directrices del partido. En la medida que por méritos le llegaba el turno, los apoyaban para que obtuvieran el favor de los electores. De manera que la competencia entre los más destacados por estudio y preparación para que tuvieran el país, el departamento o el municipio en la cabeza, era lo que definía al candidato. Tampoco eran tan ‘santos’, pero al menos tenían mayor credibilidad.
Desde hace un tiempo para acá se perdió el respeto y el orden y entonces, si el político no recibe el aval del partido del que dice ‘lleva grabada la bandera en el corazón’, hace la más fácil: Se va a buscar ‘el sol que más caliente’. Hay quienes han cambiado tantas veces de partido, colectividad o movimiento que ya tienen colección de banderas, camisetas, gorras y en aras de ‘trepar’ han caminado al borde del abismo de la doble militancia. 
Las modernas estrategias de campaña de estos personajes paracaidistas y sin principios, son determinantes en la medida en que están fuertemente relacionadas con los costos, que es lo que realmente se debe controlar. 
Porque como son personas sin escrúpulos, reciben dineros para financiar las campañas sin desconocer que esos ‘colaboradores’ son los mismos que cuando el político llega al poder, mediante su patrocinio, les pasan las facturas mediante proyectos sobre medidas que ganan todas las licitaciones, es decir que el dinero público pasa al bolsillo de los ‘mecenas’ de las campañas. 
Fácil, es una ecuación fácil porque la ética política y la honradez de los ‘políticos trepadores’ tiene la dureza de un ‘flan de leche’. Solo quieren probar las mieles del poder, valga lo que valga, ambición irrefrenable que también puede llevarlos a la cárcel. Casos se han visto. Está claro que los candidatos que más capital invierten, se comprometen más con el juego corrupto. La comunidad debe estar atenta de las propuestas y promesas que por estos días están de moda y estudiar inteligentemente antes de ejercer su derecho a votar.